Nov 2, 2011

Eso que va contigo

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Hay cosas que quedan ocultas en el comportamiento cotidiano de las personas, al conversar y compartir con demás personas es difícil ver mas allá de lo que se muestra: las personas no somos el conjunto de vestimenta, tampoco el color de nuestra piel, el acento al hablar, la carrera que seguimos, o el país del que venimos, somos mucho más.

Sin embargo, debo reconocer que estos detalles son, en cada persona, el producto de un complejo sistema de decisiones que se ha acumulado durante varios años, tanto victorias como derrotas personales, y dan como el resultado la persona que somos hoy. La forma en cómo nos perciben las demás personas es apenas la punta del iceberg que cada uno de nosotros constituye.

Recientemente tuve la oportunidad de escuchar a 39 jóvenes latinoamericanos explicar en pocos minutos las decisiones de sus vidas y la responsabilidad que han asumido para con sus países y la región. No salgo del asombro de las cosas que escuche. Y aun ahí, puedo solo aspirar a imaginar cuanto más hay por detrás.

Aquel compañero que pasa contando chistes de arriba para abajo que es medalla de honor en su facultad; aquella compañera que gusta de organizar, que su padre falleció hace 11 años víctima de aquello que ella hoy se propone luchar; aquella compañera un tanto distante decidida a ser el cambio que desea ver en su país; aquella compañera que estudia derecho y administración pública pero trabaja para el sector de salud, entre otros más.

Al final, no somos sino los desafíos que nos hemos puestos y los sacrificios que hemos hecho. Eso va contigo, aun cuando todo lo demás cambia.