Jan 16, 2011

Las invasiones y su cortina de polvo

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Existen grandes problemas que agobian a las grandes ciudades en Ecuador. Entre los más prioritarios podemos enlistar a la falta de empleo y la delincuencia, y sin embargo el gobierno está decidido a terminar con las invasiones y los traficantes de tierra en la periferia de Guayaquil.

Aunque, podemos argumentar que las invasiones agravan el problema de la delincuencia, o al menos están correlacionados, de ahí que no es un plan del todo descabellado. Sin embargo, el interés en las invasiones resulta curioso, dado que los asentamientos irregulares empezaron en la década de los setentas[i] y se fortalecieron en los noventa[ii]; y debido a esto, el municipio está legalmente obligado a legalizar la propiedad de tierras de aquellas personas que habitan ya varios años en determinado lugar.



Adicionalmente a los problemas burocráticos que la legalización de terrenos no estructurados[iii] implica, los invasores constituyen en un problema multidimensional tanto para el municipio como para el gobierno.

No-rentabilidad fiscal.  Los invasores no están en la capacidad de cargar con el peso fiscal propio de un dueño de tierra, asimismo, podemos inferir una tasa de evasión fiscal muy alta. A pesar de esto, debido a su condición de ciudadanos están en su derecho de exigir carretas para ingresar a sus domicilios, así como obras regenerativas para los menores (parques, malecones y aceras) y obras funcionales básicas (alumbrado público y alcantarillado).

Condiciones desfavorables. Debido a que los asentamientos no fueron diseñados para ser habitados, estos se hallan en lugares peligrosos o insalubres.
  1. Botaderos de basura. La ubicación de invasiones cercanas a botaderos de basura, genera preocupación por la salud de menores y ancianos que respiran diariamente los gases tóxicos que estos emanan.
  2. Vías rápidas. La proximidad de las viviendas a las vías rápidas implica riesgos de accidentes y muertes para los habitantes de estas zonas. La muerte de las 18 personas en la vía perimetral este año pone en evidencia los riesgos propios de los asentamientos cercanos a vías rápidas.
  3. Falta de lugares de recreación y de escuelas[iv] pone en riesgo la formación que pueden percibir los menores de edad.

No-acceso a servicios básicos. La tasa de crecimiento de las invasiones es superior a la capacidad operativa de las empresas de agua potable y de luz eléctrica para instalar tuberías y alumbrado publico. Muchas veces esto ocasiona que los habitantes de las invasiones carezcan de estos servicios.

Estafadores oportunistas. Debido a la falta de acceso a los servicios básicos, surgen personas inescrupulosas que están dispuestos a robar electricidad de los cables de alta tensión para ofertar estos servicios dentro de la invasión. Asimismo, hay quienes cobran a las personas por “venderles” propiedades dentro de las invasiones[v]. Estas actividades de cobro por servicios básicos, así como la venta de terrenos no se halla regulada por la autoridad competente.

Incapacidad de control policial. El control y vigilancia por parte de la policía se dificulta enormemente debido a las malas condiciones y difíciles rutas de acceso a las invasiones. Dando lugar a mejores escondites de delincuentes y agravando la presencia de los estafadores mencionados anteriormente. Sobre este punto, el gobierno ha declarado a las invasiones como zonas de seguridad, el plan propuesto militariza las invasiones con el objetivo de salvaguardar la integridad física de sus habitantes.



Riesgo de áreas estratégicas. El presidente Correa explico que las invasiones  como Tierra Protegida,  Voluntad de Dios y Fortaleza se hallan donde cruza una transvase de agua potable. El colapso de este transvase dejaría sin agua a toda la provincia de Santa Elena.

La opinión ciudadana[vi] rechaza las invasiones por la falta de educación y  conciencia de las personas que ahí habitan. Por otro lado, los invasores racionalizan y defienden la invasión bajo el argumento de que es consistente con los orígenes de la ciudad misma e incluso se respaldan por la legislación garantista y el propio presidente de la republica.

Todo esto lleva a la conclusión que alguien debe hacer algo sobre este asunto. Las invasiones ponen en riesgo la vida de las personas que ahí habitan, mina el desarrollo urbano planificado de la ciudad, agrava el problema de la inseguridad ciudadana, y pone en peligro áreas estratégicas para otras ciudades.

Sin embargo, como he dejado en claro, en varios blog anteriores: en economía si quieres llegar al norte, contra-intuitivamente, caminar en esa dirección no siempre es lo más adecuado. El anuncio del presidente de frenar invasiones únicamente logró exacerbar las invasiones lo que ha causado problemas graves tanto para el gobierno como para los ciudadanos.

Que pendiente para finalizar este articulo, las conclusiones y propuestas de solución. 




[iii] Muchas veces los terrenos de invasiones no se hallan en los registros del municipio, lo que obliga a crearlos antes de poder ser asignados a persona alguna.
[iv]  Estos lugares funcionan únicamente de habitacionales, existe un número reducido de escuelas, guarderías y lugares para el cuidado de menores.
[vi] Correctamente seria: “La opinión de los ciudadanos cibernautas y lectores de Diario El Universo”. Foro de lectores de El Universo. URL: http://www.eluniverso.com/2010/10/03/1/1366/foro-lectores.html, accesado diciembre 29 del 2010.